Poco más de un mes pasó desde que el triunviro manifestase “no cuenten con la CGT para un consenso social con el FMI” aludiendo a su descontento al acuerdo "stand by" entre el gobierno de Cambiemos, en representación del pueblo argentino, y el Fondo Monetario Internacional.

El FMI inició una nueva relación con el estado argentino preocupado de reinventar su imagen y por esto toma recaudos formales tal como la reunión que mantuvo este miércoles el jefe de la misión Roberto Cardarelli junto a otros seis técnicos del organismo con representantes sindicales; dos de los miembros del triunvirato, Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña, el anfitrión, Gerardo Martínez, Andrés Rodríguez y José Luis Lingeri, y el ferroviario Omar Maturano (La Fraternidad) por la mesa chica de la central obrera.

La reunión fue un intercambio de manifestaciones, lejos de un diálogo. Del lado cegetista se remarcó la percepción que las medidas de ajustes están llevando a un estadío de conflicto social que se acrecienta y la preocupación ante la posibilidad de imposiciones de políticas reformistas de los derechos laborales. Por su parte Cardarelli manifestó que se avanzó en la firma del acuerdo basados en las metas de ajustes propuestos exclusivamente por el gobierno; aclarando que la reforma laboral no forma parte de los requisitos del Fondo sin descartar que forme parte del programa de gobierno ofrecido por Cambiemos.
El líder de la comitiva del organismo les dijo a los gremialistas que "auspiciará la institucionalización de un diálogo social", aseguró Martínez sobre una vieja demanda de la CGT y una parte de la Unión Industrial Argentina para la discusión de medidas económicas de fondo. Cardarelli, en tanto, manifestó la preocupación del FMI por el déficit fiscal y el de cuenta corriente y comentó que la salida de la crisis requerirá de crecimiento aunque aclaró que se trata de una condición necesaria pero no suficiente para revertir el rojo. Agregó que Cambiemos apenas logrará este año cumplir la meta del déficit fiscal pero descartó que pueda hacerlo con la de inflación, que fija un tope de 32 por ciento.

La comitiva sindical, en tanto, planteó la posibilidad de aplicar parte de los 50 mil millones de dólares del crédito stand by a obras de infraestructura tales como la energética, para inversión productiva y a acciones de promoción del mercado interno. Sobre este punto Cardarelli insistió que el Gobierno cuenta con la prerrogativa de utilizar los recursos.

Estiman que la cúpula de la central llamará para este lunes al Consejo Directivo para exponer los resultados del encuentro y confirmar la convocatoria a un plenario de secretarios generales para el miércoles que viene en Unión Ferroviaria.

Fuente: Ambito.com

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